lunes, 1 de agosto de 2011

Seis kilos de sal en vena, gracias.

Hablemos claro:
¿Por qué mierda hay gente en este mundo tan absolutamente sosa?
Es decir, entiendo que ir de leprechaun de los bosques por ahí, saltando y bailando todo el día al son de una melodiosa flauta irlandesa es cansado, y todos necesitamos biológicamente ponernos serios de vez en cuando. Pero hay casos límite que una no entiende cómo pueden no haberse muerto en su propia inocuidad de alma. Les hablo, por supuesto, del caso de la que llamaremos de aquí en adelante Sosipava. La Sosipava es compañera  de una servidora de encantadores ojos morenos, pelo oscuro largo y casi tan lacio como ella y la malvada habilidad de que cada vez que se sienta, el filo de encaje malo de unas bragas seguramente horribles se le entrevé por debajo del filo de la camiseta. Si bien hay en mi vida un par hembras de las que se podría sacar buen jugo, la cara de bollera armarizada de mi Sosipava me pudo más que el resto de sus congéneres. Y hasta aquí, señoras y maricas, admito mi error. Pero por todos los dioses del cielo, quién me iba a mí a decir que esa imagen de sangre horchatada no era sólo una máscara de protección (o una morbosa forma de ocultar los verdaderos deseos reprimidos) de un ente sexual y desgarrador con miedo a salir;  sino que era todo lo que aquí la amiga podía ofrecer.

¿En serio? Como lo oís. Siete meses de intentar destripar las parcas contestaciones que Sosipava dedicaba a cualquiera en una conversación normal, una ingente cantidad de señales lésbicas disparatadas que ni servidora ni una amiga de confianza podían descifrar, una declaración en toda regla y me viene con esto. Con esa falta total de sal en el cuerpo. Y la verdad es que la culpa sólo la tengo yo, porque aquí el amigo Dopamina la caló en cuanto la vió, y ya me dijo ya, como toda buena marica, que de ahí no se podía sacar náh bueno. Así que además de mediotorpe, lenta de ideas, cerrada como puerrrrta de banco y mala estudiando, la tía va y resulta ser....¡¡hetero!!! ¿Vieron algo más aburrido en los días de sus vidas?

Pero las mariliendres nunca escuchamos, y deberíamos. Y mi radar necesita una revisión urgentemente. De igual manera, ya os iré contando qué pasa con este especímen, que lo mismo mañana me la encuentro y ha visto al espíritu santo y ante la amenaza de violarla, ésta haya cogido y haya empezado a ser interesante. Pero por ahora, sólo me queda una cosa que decir: heteros pavas del mundo, atended a la sabiduría de esta lesbiana. Si no os abrís de piernas, por favor se os pide, ¡abriros un poquito de mente!


1 comentario:

  1. Dopamina: Mira que te lo dije mariliendres mira que te lo dije ... que es mas sosa que el arroz con leche sín azucar...

    ResponderEliminar