sábado, 30 de julio de 2011

Una ducha de agua fría

El cuerpo de una guitarra tiene la misma forma que el cuerpo de una mujer. Y por eso tienes que aprender a acariciarla con suavidad, a amarla con el tacto, a demostrarle todo tu amor acariciando sus cuerdas y dejando que sus acordes entren en ti. Unas manos que saben amar a una guitarra, son capaces de todo.



En eso se debatía Ceres cuando entró al baño. Si una mujer se dejara tocar por ella tal como lo hacía su preciosa Adonis, todo sería distinto. Se miró al espejo y se sonrió. No, creo que por ahora nadie está por la labor de romper esa íntima relación entre mi guitarra y yo, que más que física es espiritual. Mientras entraba a la ducha pensaba en esas personas a las que había amado entre bambalinas. Descubrió la paz interior que existía en ella, ahora estaba tranquila. Ninguna presencia abrumaba la mente de Ceres, ahora se encuentra en un perfecto equilibrio que no quiere que se rompa. Bajo la cascada de agua fría se decía que en alguna noche embriagadora se dejaría llevar por las hormonas y la atracción física, como si de un juego se tratase. Pasar un buen rato. Pero… ¿enamorarse otra vez? Mejor dejar ese tema, ya que a su parecer, el amor es cosa de gente con suerte. Si no eres afortunado, no te enamores. Y ella no tiene suerte. 

viernes, 29 de julio de 2011

Pezqueñines pasados

Imaginaos por un momento al tío perfecto… alto, guapo, musculoso, inteligente, buen sentido del humor… normalmente soy de largar a los tíos como mucho a la semana pero éste me tenía retenido. Su grado de perfección llegaba hasta a eso de “esperar a que estuviera seguro” de querer mantener relaciones sexuales conmigo. Al principio me pregunté si sería por mí, pero a la octava noche que nos enrollamos en su casa me soltó la bomba. ERA VIRGEN. Casi sentí que se me paraba el corazón, dios no podía ser tan perfecto, encima no tenía con quién compararme, era simplemente sublime.

Después del decimoquinto encuentro en el piso del susodicho, llegó el momento. Todo era perfecto, todo. Su forma de besar había cambiado de tono, siempre había sido excitante pero ahora era intensa y sensual. Me arrancó la ropa y me tiró sobre la cama y en menos de lo que tardé en abrir los ojos ya estaba en calzoncillos a mi lado. Proseguimos, me di cuenta de que le iban, por así decirlo, las emociones fuertes. Ya me había percatado un poco por eso de morder los labios o el cuello de forma sutil así que empecé a morderle yo a él mientras no paraba de repetir “eso me pone muchísimo” y daba instrucciones como “muérdeme los pezones”.

Todo iba perfecto hasta que me percaté de que ¡no estaba empalmado!... o eso me parecía… le arranqué los calzoncillos y ZAS… se cayó un mito. Metro noventa, noventa quilos y trece centímetros. Sentí que me faltaba el aire, era como un ataque de pánico y cuando inspiré fuertemente el olor que me llegó casi me deja inconsciente de nuevo. ¡Será guarro!

Ni que decir tiene que ni me la metí en la boca, sólo el tamaño vale, pero la higiene personal, no. Aquello acabó antes de empezar, y de haber empezado ¿lo habría notado?


Génesis IV

Dopamina es todo  un personaje, a su edad tiene ya mas experiencias que Lucia la piedra. A primera vista puede parecer algo tímido pero  no te confíes que es todo  lo contrario. Le gusta todo  lo que tenga algo mas de dieciocho entre las piernas aunque siente especial  interés por proponer situaciones tórridas con heterosexuales. Posee don de lengua y habilidades manuales (Tomáoslo como queráis).Esta soltero por que piensa que su  único y verdadero amor es su propio vicio, aunque no descarta enamorarse (por muy  difícil que sea) Como testosterona también se considera algo homofobo...aunque no tan versátil...pues se considera orgulloso de ser pasivo...

Besitos calientes especialmente para todo aquel que se considere un hombre...

martes, 26 de julio de 2011

Génesis III

Si bien Estrógeno es la más recatada, Oxitocina es la más joven de este grupo de hormonados compañeros. Sin habérselo planteado, demasiadas personas de su alrededor asocian con ella una imágen casta y pura que no tiene ningún tipo de chicha. Por el contrario, le encanta buscar los momentos indicados en una conversación para hacer saltar el punto picante que todos queremos en nuestras vidas. Mortificada de por vida por su amor itinerante hacia una rubia más heterosexual que Blancanieves, tiende a quedarse colgada de cualquier chica bonita e insanamente pálida. Melómana, adora las expresiones populares, la idea de hacer guarradas con comida y una buena espalda. Reconoce que  ha empezado a ver alguna serie de televisión porque metían una trama bollo, cree firmemente que lo de Xena y Gabrielle era demasiado profundo como para que ningún hetero lo entienda y que todos deberíamos aceptar a nuestra marica loca interior. Más identificable con Chandler Bing que con cualquier chica de Sex and the City (pero su favorita es Samanta, porque dice que es la única que se tiraría), espera con ansias el día  de poder llegarle a la altura del tobillo a la gran Callie Torres.



Génesis II

Estrógeno es probablemente la más inocente y recatada de los 4. No obstante se halla deseosa ante la perspectiva de su primer encuentro sexual. Tímida, borde, cínica, pero con una adorabilidad innata. Con especial tendencia a enamorarse de chicas heteros, sin, obviamente, fructíferos resultados. La suelen identificar con Miranda Hobbes de Sexo en Nueva York, aunque ella no se sienta así. 

Génesis

Testosterona es un chico aplicado, sexy, inteligente y en su tiempo libre estudiante. Ante todo buen amante, como ya podréis comprobar. Superficial como máxima prioritaria. Un tinte cabrón, sexista e irónicamente homófobo teniendo en cuenta su falopatía aguda. Frase estrella: más de 15 pene, menos de 15 pena. Pero de 15 a 17 más les vale que sepan usarla. Soltero y sin ganas de compromiso. Dispuesto a empezar a relatar líos de alcoba.